lunes, 22 de agosto de 2011

Nostalgia de nuestro vació.

No se por donde andarás ahora, pero como me gustaría que leyeras esto...Si, por que hay cosas, palabras, que uno lleva dentro, pero una noche siente que debe escribirlas, decírselas a alguien,por que si no las dice , van a seguir ahí para siempre, entonces siento que tengo que decírtelas.
 Vos eras raro, eras uno de esos pibes que no puede desnudarse cuando hay otro en el baño, nunca te desnudabas delante de nosotros. A ellos les daba risa, y a mi también, claro. Pero yo decia que te dejaran, que cada uno es como es. Ya no recuerdo como fue, solo recuerdo que de pronto eramos amigos, y siempre andábamos juntos. Una mañana mientras caminábamos, pasamos por al lado del pibe molesto de la escuela que dijo "Ahí van los novios", yo me di la vuelta y le pegue tan tremendo sopapo de revés en los dientes que me lastime la mano. Después, vos me la querías vendar, me mirabas. Cuando me hablaste, sentí frió en la espalda. Yo tenia mis manos entre las tuyas, y tus manos eran blancas, delgadas. a lo mejor no eran tus manos, a lo mejor era todo, tus gestos, tu manera de moverte, de hablar. pero ellos se reían y uno también acaba riéndose, acaba por reírse de macho que es.
 Y pasa el tiempo y una noche cualquiera es necesario recordar, decirlo todo. Una tarde me dijiste: "¿Sabes? Te admiro". No pude aguantar tu mirada, mirabas de frente como los chicos y decías las cosas del mismo modo. Eso era.Y se reían, y entonces daban ganas de decir que todos nosotros juntos no valíamos la mitad de lo que valía el, de lo que valías, pero en aquel tiempo, la palabra era difícil, y la risa fácil.
 Y uno también acepta, uno también elige, que era la brutalidad de esa noche cuando vino el negro y nos dijo:"Me pasaron un dato, me pasaron el dato que por esta zona, hay una gorda que cobra $15, y de paso, lo hacemos debutar al machón" A vos. El negro fue primero, yo sentía una pelota en el estomago, no me atrevía a mirarte, todos estábamos asustados, como locos. Después, el negro salio de la pieza, venia sonriendo, triunfador.Cuando salían , salían distintos, salían no se. Salían hombres. Si, esa era la impresión que yo tenia. Hombres. Después entre yo.Cuando salí... vos... no estabas. De pronto yo estaba afuera, te alcanze.
 Escuchame, es necesario que leas esto, por que hay cosas que uno lleva mordidas, ocultas en la vergüenza toda la vida, pero de golpe un día necesita decirlas, confesarselas a alguien. Escuchame, aquella noche, al salir de la pieza de la gorda, yo le pedí por favor, que no le vaya a contar a los otros, por que aquella noche, yo no pude. Yo tampoco pude...

No hay comentarios:

Publicar un comentario